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5 formas eficaces para gerenciar y controlar los riesgos en una constructora


 

La gestión de riesgos en una constructora revela las amenazas y oportunidades que circundan a las empresas de construcción civil y sistematizar este proceso e integrarlo a la cultura empresarial es muy importante.

Brasil es uno de los campeones mundiales de accidentes de trabajo y una parte significativa de esos eventos ocurren en la construcción civil, por eso la gestión de riesgos en procesos de edificaciones es tan importante.

¿Cómo controlar los riesgos?

A pesar de los esfuerzos de las empresas involucradas, aún existe un nivel de informalidad muy grande en ese sector, lo que acaba dificultando la implementación de políticas sistemáticas de combate a los riesgos.

Y cuando hablamos de riesgos, no nos referimos solamente a los accidentes de trabajo sino a todas las variaciones indeseables en el proceso en cuanto a seguridad, operación o finanzas.

Hay siete formas eficaces de controlar riesgos en una constructora y de elaborar una gestión de riesgos en procesos más sólida y eficiente:

1 – Establecer un programa formal de gerencia de riesgos.

En función de la gran publicidad que los accidentes en la construcción civil adquirieron, es común ver a las empresas de este sector afirmando su preocupación con la seguridad y prevención de riesgos inherentes a esa actividad. Sin embargo, para que haya efectividad, es necesario tener un programa formal de prevención de riesgos y no solo un discurso rector.

Se trata de un programa propio del sistema de gestión de la empresa, ya que la “gestión de riesgos” no solamente se refiere a los accidentes de trabajo sino a las fallas en los procesos, pérdidas financieras, atrasos etc., pues todo lo que pueda ocurrir imprevistamente en el proceso o proyecto es un riesgo.

El programa de gestión de riesgos debe contener la metodología que será aplicada en el caso de que haya no conformidades y también las técnicas utilizadas para monitorear y prevenir las fallas, mitigando los riesgos antes que se transformen en problemas.

2 – Monitorear los riesgos y definir las metas de reducción

Se refiere a monitorear enfocando los riesgos y no solamente los procesos, puesto que las variables de una cada actividad pueden ser un riesgo relevante para la empresa.

Si imaginamos, por ejemplo, que en el proceso de almacenamiento que controla los materiales para las obras ocurren problemas con la entrega de cemento, es posible que toda la obra se detenga. Queda claro que el riesgo de desabastecimiento es algo que debe ser controlado y es importante que la gestión de la empresa defina qué riesgos son relevantes para llevar a cabo el monitoreo.

3 – Usar Benchmarking

Para gerenciar los riesgos en los procesos no es necesario reinventar la rueda. Un sector tan tradicional como el de la construcción civil, es bastante estudiado y trabajado hace mucho tiempo. Por eso, las empresas líderes en eficiencia en este mercado cuentan con indicadores y números factibles para los riesgos tolerables en cada proceso.

Como ya sabemos, es más fácil copiar de otros lo que ya trae buenos resultados que intentar hacer algo desde el inicio. El nombre de eso es benchmarking, el uso de indicadores con metas definidas, oriundas de otras áreas o empresas que han alcanzado resultados superiores.

Imaginemos que el líder en eficiencia en el sector de actuación de su constructora haya registrado cinco accidentes para cada mil trabajadores. Obviamente que la meta ideal es cero, pero alcanzar este número ya es un indicio de que la empresa está en el rumbo correcto en ese proceso.

4 – Definir la gestión de riesgos en la constructora

Si por un lado la gestión de riesgos no puede ser apenas un discurso, por el otro tampoco puede atenerse solo a las formalidades procesuales. Es necesario inculcar en la mente de todos los miembros de la empresa la gestión de riesgos como cultura.

Es mucho más simple gerenciar un proceso en que los involucrados ya tienen un pensamiento crítico al respecto de las acciones antes de ejecutarlas. El propio monitoreo de riesgos mejora cuando se piensan más soluciones cada día antes de que haya alguna falla, pues no hay que esperar que un obrero caiga de un andamio para saber que el riesgo de caer existe.

Esa conducta nos ayuda a actuar preventivamente y por eso es tan importante abordar el tema de gestión de riesgos de manera incesante a través de entrenamientos, workshops, eventos, campañas, etc.; hasta que todos vean el riesgo como el villano a ser combatido.

5 – Certificar el Sistema de Gestión Integrada de la empresa – Normas ISO

Si reunimos todos los consejos anteriores en apenas uno, ese sería certificar a la empresa en las normas ISO. Las principales normas son la ISO 9001 (sistema de gestión de la calidad), ISO 14001 (sistema de gestión ambiental) e ISO 45001 (sistema de gestión de salud y seguridad ocupacionales). La integración de los tres sistemas da origen a lo que llamamos SGI (sistema de gestión integrada).

Todas las normas ISO para procesos comprenden como una de sus áreas de alcance, la gestión de riesgos. Además, existe una norma específica para ese tema, la ISO 31011:2018.

Certificar la empresa es la forma más eficaz de establecer las directrices de los sistemas de gestión internacionales en los procesos administrativos y operacionales de la empresa y en esa área Verde Ghaia Consultoría Online posee todo el aparato técnico y profesional especializados en empresas de construcción y logra obtener resultados rápidos en las empresas que pretenden certificarse.

La gestión de riesgos en procesos es fundamental para el éxito de cualquier empresa que pretende ser eficiente en sus actividades. No es posible crecer y ser sustentable sin gerenciar los riesgos porque una falla puede poner en peligro los resultados positivos de varias áreas de la compañía.  Por eso, establecer ese programa de gestión e inculcar una cultura de prevención son imprescindibles.


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